Reseña 'Cincuenta sombras de Grey', de E.L James

4 ene. 2015

Como no podía ser de otra forma, este blog de reseñas tiene que incluir a la fuerza el que a día de hoy sigue siendo uno de los libros más vendidos de los últimos años a nivel mundial, cosa que por más que me estrujo los sesos sigo sin entender. Sí, con esto ya debéis intuir que 'Cincuenta sombras de Grey', de la escritora E.L James no me gustó. Intentaré no ser muy despiadada, pero no prometo nada. 
Descubrí el libro mucho antes de que llegara a España. No recuerdo cómo, pero creo que quizá al leer algo sobre él en internet o algo así. Bueno, la cuestión es que lo empecé a leer en inglés y ya de aquella no llegué a terminarlo porque me aburrió soberanamente. Pero quise darle una segunda oportunidad y cuando salió en España lo adquirí en formato electrónico. De nuevo, no llegué a terminarlo

Lo siento mucho E.L James, pero el libro que has escrito no vale ni para sujetar la pata coja de una mesa. Sé que suena duro, pero es que en todos mis años como lectora no me había encontrado con un ejemplar como éste. No hay por dónde cogerlo, esa es la verdad.
Para empezar, está mal escrito, que es lo que me parece peor de todo el asunto. Frases cortas, repetitivas,  y expresiones que no tienen ni pies ni cabeza y que llegan a rozar los límites de lo ridículo. A continuación, una pequeña muestra:
"Ven, vamos a la cama. Te debo un orgasmo"
"En primer lugar, yo no hago el amor. Yo follo... duro"
"Mi diosa interior está vistiendo su ropa de gladiadora"
"Mi diosa interior se está preparando para destriparse a sí misma"
"Mi diosa está bailando el merengue con algunos pasos de salsa"

... Y así sucesivamente a lo largo de unas trescientas y pico páginas insufribles.
Si ya entramos en el apartado de personajes... madre mía, simplemente no tengo adjetivos suficientes para calificar lo estúpidos que me parecen. En primer lugar está la inocente y cándida Anastasia Steele, que de tan inocente y cándida se transforma en uno de los personajes más absurdos con el que me he encontrado. No tiene seguridad en sí misma, autoestima, es dependiente... ¿de verdad? ¿no he visto esto antes? Mmmm... me viene a la cabeza así, a bote pronto, Bella Sawn, personaje en el que E,L James se basó para dar vida a Anastasia. Como mujer solo puedo decir que me parece indignante que el público femenino haya empatizado con una novela en la que el papel de la mujer queda a la altura del betún. ¿Tantos años luchando por los derechos femeninos para que un tío como Christian Grey llegue y nos ordene cómo vestir, cómo comer y en qué lugares tenemos que trabajar? ¡Anda ya! Yo soy mujer y heterosexual y lo siento mucho, pero lo que el personaje del Señor Grey me provocó fue un rechazo que en algunos pasajes consiguió traducirse en odio. E.L James, si querías crear un nuevo mito erótico en papel había mil y una formas de hacerlo antes que caer en lo soez y vulgar. 



Personajes planos y plagados de estereotipos, escenas lentas y capítulos en los que no llega a pasar nada, lenguaje pobre, repetitivo y vulgar... De verdad, por mucho que me he esforzado, no he conseguido encontrar nada bueno de esta novela. Tal vez mi discrepancia inicial por el género BDSM haya contaminado la reseña, no lo sé, pero lo que sí sé es que debo ser la única que no quiere ver al Señor Grey y compañía ni en pintura.
Veredicto





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